sábado, 14 de noviembre de 2015

Nuestro pepino

Querido Gabriel Humberto:

Ya estamos a dos semanas de haber superado la mitad de la aventura que nos toca caminar paso a paso juntos, de manera ineludible. Todo el resto del camino, eventualmente tendrás más y más opciones para decidir en qué te acompaño y en qué no... En este punto no te queda más que ir y venir, comer, escuchar y sentir lo que a tu santa madre se le ocurre.

Justo ayer comentaba eso con tu papá, y todo a raíz de una reflexión que surgió con compañeros de trabajo que me preguntaban sobre los cambios en mi cuerpo. Es extraño, al parecer que esté embarazada es una licencia abierta a que otros me pregunten sobre detalles tan íntimos como mis cambios corporales.

Deja... es que tengo un sentimiento de extrañamiento porque estamos esperando a que tu papá termine sesiones en el Vips de confianza (buscando ahorrar al máximo y pidiendo nada mientras la señorita ya decidió mejor ignorarme y tratarme como caso perdido), estoy extrañada porque de seguro cuando leas esto o lo releamos tu papá y yo... pues nos dará risa porque será pan nuestro de cada día. Al momento, lo que ocurre en este restaurante es que los que presuntamente son una familia con dos hijos que ya superaron la edad de merecer y su madre, que se encuentran en la mesa de a lado con sus celulares en la mesa... nada raro, también yo tengo el mío en este lugar, pero con la diferencia que ellos están poniendo los éxitos del momento en YouTube a todo volumen (no es que se escuche demasiado, pero yo que estoy muy cerca puedo escuchar sin problema como pasan de Adele a la Charanga de momento).

Bueno pues yo vine acá impulsada porque hace mucho no leía blogs en ningún lado y empecé leyendo en animalpolítico y terminé en letras libres y de pronto me acordé que teníamos este pequeño espacio muy abandonado.

Ahora eres nuestro pepino, el único pepino que me cae bien en realidad. Leímos que para este punto debes estar del tamaño de un pepino (también Internet está preocupado por tus cambios y decide equiparar tu crecimiento a medidas "verdura"... la semana pasada eras una zanahoria y hace dos semanas un plátano). Además debes pesar medio kilo, aunque según mi cálculos pesas ya más... porque digamos que lo tuyo, lo tuyo no es ser pequeño... o eso creemos.

Pues bueno, todo este proceso de tu crecimiento verdura, ha sido un largo caminar. Hace una semana teníamos ya departamento y ahora seguimos en la búsqueda. Hace un mes teníamos una doctora que te ayudaría a salir, ahora no tenemos... y lo importante, es que en lo general tenemos salud... porque toda esta semana hemos tenido gripa tu y yo... ok, he tenido gripa yo.

Hoy, y desde hace unas semanas te siento ya dentro con mayor claridad. Y hoy por ejemplo tu papá se reía de mí, porque decides jugar con mi vejiga y al estornudar... ¡pues me hice pipi!

Dentro de dos semanas, será la primera reunión en tu honor. Los abuelitos y las tías se han lucido, han estado tan al pendiente tuyo y de nosotros que no habrá manera de agradecerles.

Resulta que hemos pasado por el hospital, porque un tonto doctor dijo que estabas colocado raro, pero resulta que todo marcha bien hasta ahora. Y sólo fue porque a tu madre se le ocurrió comerse una papa con aceite y un poco de vinagre (ya verás, te encantarán).

En general, estamos bien, sólo a veces se me van las cabras. La próxima semana te veremos en 4ta dimensión y seguro el doctor nos dirá que todo está en orden.

Mientras tanto, tu abuela ya te tejió una sabana padrísima, una chambrita que confiamos al menos un mes te quedará, tu tía (madrina) todo el tiempo al pendiente, y el abuelo a su manera también siempre preocupado por ti.

Lo mismo con tus abuelitos de papá, a su muy particular manera, están al pendiente y buscando la manera de contactar ( sólo que ellos son menos explícitos para ello).

Y mientras escribo esto, pateas y me dices... mamá vamos al baño.

¡Cambio y fuera!


No hay comentarios:

Publicar un comentario