Gabriel Humberto. Estamos a un año de saber que nacías. El lunes aquel me encontraba muy nerviosa y un tanto triste por pensar que te estaba y me estaba fallando, que la cesárea uno era el plan. Era el inicio para comprender que las cosas no ocurren porque así planee que ocurrirán, sino que es de acuerdo al ahora y a lo que necesitamos como familia, necesitas como persona, necesita tu papá y necesito.
Ha sido un año de mucho crecimiento, de mucho aprendizaje, de algunos traspiés y de una felicidad y una relación totalmente diferente a la que antes hubiera conocido. Amarte es infinitamente sencillo y complejo. Amarte no desde mi angustia e inflexibilidad. Amarte como lo necesitas y de tal forma que te nutra ese amor y te haga crecer como la persona que quieras ser.
Gabrielon, bb8, diabluro, honguito mañana se cumplen 365 de mirarnos a los ojos y reconocernos de maneras tan profundas que muchas de ellas todavía no soy consciente. No sabes cuánto te agradezco tu llegada y tu existencia. Tus sonrisas y mucho más la profundidad de tu seriedad. Agradezco todas las noches tanto de desvelo como de sueño. Todos los días que decides amarme y esperarme aún cuando pasamos mucho tiempo separados. Jamás había estado tan orgullosa. Agradezco que me haces buscar y trabajar para ser mejor persona y también a tu papà. Y a un montón de personas que tenemos la dicha de que formen parte de tu existencia.
Y agradezco a tu papá todos los días (a veces de pasada y no tan explícito como me gustaría) que seamos compañeros en esta aventura de ser tus padres. Ya te lo escribía antes me parece, tienes una gran fortuna porque tu papá es lo máximo. Día a día lo compruebo. Su dedicación, su capacidad de estar y verdaderamente estar contigo. Es gracias a él que me parece tienes el arrojo y la seguridad para caminar en el mundo (de manera literal y figurada). Eres y soy muy afortunada pase lo que pase nunca lo olvides. Es un gran hombre y un maravilloso padre.
También este año no hubiera sido posible sin tus abuelos. Los cuatro, cada uno ha aportado desde su trinchera y realidad en la medida en que han podido e incluso superando su posibilidad. Algo que jamás podremos terminar de agradecer y qué hay momentos en que no lo demuestro (así somos los hijos), es el de infinito amor, tiempo, dedicación, comprensión, trabajo, complicidad de tus abuelos Patricia y Gabriel. Ellos te han cuidado este año no como su propio hijo sino como lo más preciado de su existencia. Hacen por ti no solo lo posible si no lo imposible. Tu abuela ha logrado en sus brazos protegerte y mostrarte su mundo. El abuelo ha adelantado el tiempo solo para que tú puedas escuchar su transcurrir. Ambos han venido a compañar tu proceso formativo y tú estar en el
Mundo desde la querencia, a que podamos lograr que recuperes la confianza en el mundo, en el otro y en ti mismo perdido en el parto/cesárea. Son ese puerto que nos han permitido resguardarnos para lograr guardar provisiones, configurar nuestra tripulación y reforzar nuestras naves. Gracias a ellos Gabriel tenemos todo esto y en nada zarparemos.
También agradecer a los tíos, que desde su trinchera, su amor, su formación, sus miedos, su propias luchas han venido a complementar tu vida, a ser un referente distinto a tus padres y un elemento de complicidad en formas que ni nosotros ni tus abuelos podremos lograrlo.
Gabriel empecé esto un día antes de tu cumpleaños y lo termino hasta ahora (un día después) . Ayer festejamos en familia (con los tres integrantes), viéndote jugar, crecer, concentrarte, mirar, observar, aventurarte. En la tranquilidad de sabernos familia, de ser tres con nuestro propio estilo.
Me siento muy agradecida y muy contenta, no puedo creer que tienes ya un año. Me conmueve pensar en todo lo que hemos vivido y todo lo que nos falta por. Oviedo.
Te amo y haré todo lo que esté en mis manos y más para honrar ese amor y tu propia existencia.
Te lo dije cuando naciste ¡bienvenido! ¡Bienvenido a tu segundo año de vida!
No hay comentarios:
Publicar un comentario