Esto de escribirte un blog es tan 2009, y ni hablar tienes una mamá que está en este momento en sus treinta y que gran parte de su vida de preparatoria y universitaria se la pasó escribiendo blogs.
Así que lo más natural para dejar un mínimo e irregular registro de los momentos es escribirte. El día de hoy hace cuatro años fue el inicio oficial de nuestra historia como familia.
En realidad, todo ocurrió unos meses antes en Tapalehui cuando tu papá decidió pedirme matrimonio y yo le dije que no. Hoy cumplimos cuatro años de estar juntos, los últimos dos contigo dentro del equipo.
La última entrada que te escribí decía que había sido un año complicado, te puedo decir que después de la tormenta a veces viene la calma. En este caso la calma o una estabilidad un poco más estable vino casi que sin buscarla, y pidiéndola mucho.
Lulú, que ya conoces y ella te conoció antes de que tu papá y yo te pensáramos, hace un tiempo (la última vez que la vi y la primera que la viste en este plano) me dijo que en el momento que dejara mi enojo comenzarían a fluir las cosas. No pudo estar más en lo cierto.
Resulta que desde el 8 de enero de este año cambié de trabajo, ahora estoy más cerca, menos tiempo en el trabajo y prácticamente eso nos da la posibilidad de hacer nuestra vida juntos por la mañana tres días entre semana y todas las tardes.
Ha sido un proceso de adaptación para todos, creo que muchas veces no logro visualizar qué tanto es un proceso también para ti, que por supuesto que lo es.
Hoy te puedo decir que estoy tranquilamente escribiéndote en un café antes de iniciar mi día laboral. Si bien eso ha implicado renunciar al trabajo que más he disfrutado en mi vida, tiene como ganancia mayores posibilidades para estar con las dos personas más importantes de todo el universo. Reformulo: con tres de las personas más importantes de mi vida.
Algo que quiero aprender para mí y para ti, es a reconocer que la persona más importante en tu vida eres tú, y la persona más importante en mi vida soy yo.
Si no estoy bien conmigo misma, es muy difícil poder estar bien en cualquier otro aspecto o relación. Pachito, estar bien con uno mismo en una sociedad y cultura como la nuestra muchas veces no es bien visto, no es bien ponderado, pero si es lo principal.
Ahora, que he tenido mayor oportunidad de conocer ese mundo que estás haciendo sin que tu papá, tus abuelos, tus tíos o yo estemos directamente presentes, me siento tan tranquila de saber que algunas cosas hemos hecho bien. Eres una persona que genera en tus relaciones la posibilidad de que te aprecien tal cual eres, de que te quieran y te consideren y eso me hace sentir mucho orgullo y cierta tranquilidad. Saberte querido por tus compañeros, por tus guías me da la seguridad de que estás en un ambiente que te nutre, que te hace crecer.
Una de las preguntas más fuertes que en los últimos dos años me he hecho es ¿para qué tomamos la decisión de vivir con tus abuelos? Hace poco llegué a una suerte de respuesta "para conocer el amor incondicional", y no es que los abuelos no me amen o hayan amado de manera "incondicional". Sólo que el amor que te profesan es más desinteresado, es más desde su fuero interno que desde la obligación de tenerte que querer porque eres su nieto. Porque al final podrían no quererte y tendría repercusiones, pero no necesariamente en tu vida práctica como tal, pues implicaría hacer un reacomodo de nuestra forma de organizarnos pero muchas familias lo logran.
El asunto es que hoy que es día del aniversario de tu papá y mío te puedo decir que llevamos una buena vida, que tenemos querencias, que tenemos amigos, que tenemos familia, que tenemos dónde vivir, cómo transportarnos (gracias a la tía Silvita y los abuelos) y que en general podríamos pensar que necesitamos más, que por supuesto nos gustaría poder decir en este momento "nos vamos de viaje" o "hacemos tu fiesta de dos años a lo grande", pero al final la esencia de lo que somos no se reduce a esto. Creo que poco a poco vamos caminando para tener aquellos elementos que nos permitan decir tenemos tranquilidad económica.
Hoy celebro y agradezco nuestra vida, porque hoy hace cuatro años dos caminos se pusieron en paralelo y ahora somos tres caminos en paralelo. Confiamos que tu camino seguirá teniendo puntos tangenciales con el nuestro, pero vienes acá a hacer camino y el camino se hace al andar... así que ¡andemos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario